Redacción: Fran Calvo Ortiz / Imagen: Ahora Granada

El Granada tendrá que remontar el gol de Williams para llegar a una final 61 años después (YouTube).

Hacemos un repaso a las últimas remontadas épicas del Granada a poco más de 24 horas de uno de los partidos más importantes de su historia. Casualmente, las últimas tres también han sido tras un 1-0 en contra.

El Granada CF afronta mañana a las 21:00 uno de los partidos, si no el que más, mas importantes de su historia reciente. Hace 61 se disputó el que ha sido el mayor acontecimiento en los casi 89 años de vida de este club, con la final de la Copa del Generalísimo contra el FC Barcelona en el Santiago Bernabéu. En aquel 21 de junio de 1959 los rojiblancos poco pudieron hacer ante el Barça de Helenio Herrera y Luis Suárez, y los culés terminaron llevándose el título por 4-1 en un Santiago Bernabéu abarrotado con 90.000 espectadores en sus gradas. Esa ha supuesto la única ocasión hasta ahora en la que el conjunto de la ciudad de La Alhambra se ha visto con posibilidades reales de ganar un título importante por primera vez en su historia.

La historia puede repetirse el próximo 18 de abril, y esta vez sí que existe la ilusión por celebrar en la Fuente de Las Batallas un trofeo por primera vez (los únicos títulos que se han festejado en Puerta Real han sido logrados por la Selección española, Real Madrid o Barcelona). Ya sea Mirandés o Real Sociedad el rival de la final en Sevilla, la afición rojiblanca ve muy viable que esta temporada se logre el mayor hito del Granada. Pero antes toca remontar mañana en Los Cármenes. El equipo dirigido por Diego Martínez salió de San Mamés con un muy buen resultado visto lo visto sobre el terreno de juego, y es completamente factible que los Rui Silva, Germán, Soldado y compañía puedan darle la vuelta junto a su afición, que será clave desde el momento del recibimiento al autobús hasta el pitido final. No será fácil intimidar a Los Leones, ya que ellos cuentan con una de las mejores aficiones del mundo y, además, contarán con el apoyo de casi un millar de bilbaínos, pero lo que sí es seguro es que el aliento de los granadinistas animará a los suyos en búsqueda de una final 61 años después.

Granada lleva ya varios días preparándose para esta cita. La ciudad está engalanada con los colores rojiblancos e incluso los autobuses muestran mensajes de apoyo al equipo. No hace mucho tiempo, relativamente, que los niños se reían de un compañero en el colegio por decir que «no era ni del Madrid ni del Barça, sino del Granada», o que se mofaban de él por hacerse una foto con la bufanda del Granada en sus viajes. Seguramente los que más disfruten y sufran en el día de mañana serán aquellos «filipinos» que no abandonaron al equipo en los campos de tierra o césped artificial de Tercera y Segunda B, aunque lo harán en silencio, tapados por miles de voces de nuevos granadinistas. Pero mañana, Graná es del Graná, como siempre debió ser.

El hecho de tener que remontar en un segundo partido en casa un 1-0 no ha sido un impedimento para los granadinistas en los últimos años. Al contrario, en las últimas ocasiones importantes en las que el Granada volvió a la ciudad nazarí después de perder por la mínima fuera de casa, ha logrado la remontada con su gente. A continuación, vamos a destacar las tres situaciones claves de los últimos 15 años en los que el equipo logró darle la vuelta a alguna eliminatoria y, precisamente, los tres encuentros de ida terminaron con ese mismo resultado que los rojiblancos deben superar en el día de mañana.

Granada CF 1 (3) – 0 (0) Balompédica Linense (11 de junio de 2006)

Gustavo detiene uno de los lanzamientos de penalti (Granada Hoy).

El Granada logró clasificarse en la última jornada de la temporada 2005/06 como primer clasificado en su grupo de tercera para la fase de ascenso a Segunda B, después de unos años donde el club estuvo a punto de desaparecer, y justo la campaña en la que surgió otro equipo en la ciudad que contaba con más apoyo en esos momentos, tanto social como político, que el histórico rojiblancos. Precisamente una derrota contra todo pronóstico del Granada Atlético en Albolote permitió al Granada quedar campeón del grupo IX, siempre y cuando éste se impusiera al Carolinense en casa (3-0).

Le tocaría enfrentarse a la Balompédica Linense en su primera eliminatoria por el ascenso a la Segunda B, algo necesario en el club de, por aquel entonces, Recogidas 35 si no quería volverse a ver al borde de la desaparición. Hasta La Línea de la Concepción viajaron más de 600 granadinos para ver como en los últimos minutos el colegiado ceutí Lara Rodríguez se sacó de la manga un libre indirecto dentro del área visitante por retención de balón de Gustavo al sacar (9,6 segundos), algo que muy pocas veces se ha visto señalar sobre un terreno de juego. Miguélez no desaprovecho ese regalo y, después de aguantar el empate todo el partido, el Granada se vería obligado a afrontar el choque de vuelta con el 1-0 en su contra.

Para el partido del domingo siguiente, la ciudad recibió una caravana rojiblanca esa misma mañana, y Los Cármenes congregaron a unos 14.000 espectadores, en lo que era la mejor entrada de esa temporada hasta el día del Guadalajara. El millar procedente de tierras gaditanas no pudo disfrutar con el pase de su equipo, que además jugó con dos hombres menos durante la segunda parte, algo que fue fiel reflejo del juego durísimo que emplearon los albinegros en aquella ocasión. Un penalti a falta de un cuarto de hora para el final fue transformado por Josemi y servía para forzar la prórroga. A pesar de la inferioridad numérica, la Balona aguantó hasta los penaltis.

Los hinchas granadinistas veían como su equipo había sido incapaz de completar la remontada con dos jugadores más durante muchos minutos, y se les vinieron a la cabeza los recuerdos muy recientes de La Roda o el gol de Juanjo «Pocholo» contra el Quintanar. La sensación era de… otra vez. Sin embargo, Gustavo, el portero que era capaz de lo mejor y lo peor y protagonista en el partido de ida con aquella retención de balón, se erigió en el héroe de aquella noche. Tras estrellarse en el palo el primer lanzamiento linense, detuvo los dos siguientes. Milla, Ramón y Labella no fallaron los suyos y la afición enloquecía después de casi tres horas en el coliseo del Zaidín. Ya esperaba el Guadalajara.

Alineación Granada CF: Gustavo; Iñaki Bollaín (Labella, 70´), Joyce Moreno, Saavedra, Milla; Zurita (Sergio Serrano, 74´), Lucena, Javi García, Sorroche; Ramón y Nene (Josemi, 54´).

Granada CF 3 – 0 CD Guadalajara (25 de junio de 2006)

La imagen de Milla saliendo a hombros tras el partido ante el Guadalajara se ha convertido en una leyenda de aquel ascenso del 25-J (Ideal).

Al Granada le tocaría volver a remontar un 1-0 en Los Cármenes dos semanas después para ser equipo de Segunda B la temporada que viene. En Guadalajara se vivió otro escándalo arbitral, con un penalti no pitado a Lucena, un tanto legal anulado a Javi García y un gol con la mano de Marín de nuevo en el tramo final del encuentro. Pero, además, el medio millar de aficionados que se desplazó a tierras manchegas aquel 17 de junio presenció un esperpento en las gradas del Pedro Escartín, con una imagen vergonzosa de la afición alcarreña, que increpó tanto a aficionados como jugadores rojiblancos ante la pasiva actuación de la policía.

Llegaba un nuevo 25-J, una fecha maldita para el granadinismo después del famoso «Murcianazo». Sin embargo, esta vez tocaba llorar de alegría. El Nuevo Los Cármenes albergaría la mayor concentración de aficionados en un partido de Tercera División en Andalucía, con más de 18.000 espectadores, que hicieron temblar la estructura del estadio con el cabezazo de Ramón en la primera parte. El Granada volvería a forzar otra prórroga fatídica, en la que el Guadalajara vio como dos de sus jugadores eran expulsados.

Pasaban los minutos y seguía transcurriendo la segunda parte del tiempo extra. Todo parecía indicar que los alcarreños aguantarían hasta los penaltis, y que tocaría vivir otra tanda no apta para cardíacos. Pero apareció el héroe del ascenso, Juan Alberto Ramón, para definir con mucha sutileza tras una pared con Josemi. Y la locura total llegó con el broche de oro de Labella, con un golazo de vaselina en el último minuto de la prórroga, que provocó invasión de campo por parte de la afición granadina y el final del partido. No se sabe que hubiera ocurrido en un futuro, pero si en aquella ocasión el Granada no hubiera ascendido, a buen seguro no estaríamos en la situación en la que nos encontramos ahora. La Fuente de las Batallas se volvería a vestir de rojiblanca.

Alineación Granada CF: Gustavo; Iñaki Bollaín (Labella, 88´), Joyce Moreno, Saveedra, Milla; Javi García, Lucena, Nene (Francis, 96´), Sorroche; Ramón y Josemi (Morán, 115´).

Granada CF 1 (5) – 0 (4) Celta de Vigo (11 de junio de 2011)

Momento en el que Orellana marca el gol que igualaría la eliminatoria ante el Celta (EFE).

Al igual que el día frente a la Bolompédica Linense, el Granada tendría que afrontar otro 11-J tan sólo cinco años después una remontada, pero esta vez no con el objetivo de ascender a Segunda B, sino a, nada más y nada menos, que a Primera División 35 años después. En una de las temporadas más ilusionantes en la historia del granadinismo, el equipo comandado por Fabri, y con Manolo Lucena como único superviviente de la etapa en Tercera, logró clasificarse para los play-offs de ascenso en el año de su vuelta a la categoría de plata del fútbol español. El Celta sería el primer rival en aquella fase de ascenso.

En el partido de ida, un tanto de Michu cuando restaba un cuarto de hora para el final echaría por tierra el esfuerzo de los de Fabri para salir de Vigo con un valiosísimo empate. Sin embargo, ese resultado tampoco era malo del todo, y más viendo el recibimiento al autobús en los prolegómenos del encuentro de vuelta. Hasta entonces, nunca se había visto algo así en Granada, con una afición totalmente volcada. El espíritu del «filipino» ya estaba olvidado y la generación de granadinistas modernos había surgido, aquellos que dicen con orgullo que son del Granada «desde el año de segunda». Da envidia sana que sólo hayan vivido alegrías. Ojalá nunca sepan lo que es sufrir.

Muy poco tardó el Granada en igualar la eliminatoria, exactamente veinte minutos, gracias a un cabezazo de Fabián Orellana. La segunda parte fue un asedio rojiblanco, donde perdonaron hasta un penalti de Dani Benítez y un palo de Orellana en el último minuto. En la prórroga, Benítez volvería a desaprovechar otro penalti a su favor y Los Cármenes se desesperaban. Parecía imposible volver a cantar un gol. Pudo ser peor aun cuando Trashorras tuvo dos largueros en el último minuto del primer y segundo tiempo de la prórroga, respectivamente. No había otro desenlace más apropiado para un partido de infarto.

Y de auténtico infarto fue la tanda de penaltis. Un error de Carlos Calvo en el segundo lanzamiento le daba la oportunidad al Celta para que, en la última pena máxima, Michu le diera el pase a los vigueses. La mandó arriba. En ese momento el Granada, por el efecto ambiente de la grada, tenía medio pase en su mano, aunque la cosa volvía a empezar de nuevo con la muerte súbita.

En su día fueron Gustavo, Ramón, Ighalo o Iván Amaya. Aquella noche le tocaba a Roberto. El guardameta se envalentonó para lanzar el siguiente penalti, y el meta celtiña Yoel no lo paró de milagro. La historia estaba escrita y el gato de Chantada detuvo el posterior lanzamiento de David Catalá. Como opinión personal fue en ese momento cuando el Granada CF se veía realmente en Primera División la temporada siguiente. Lo que ocurrió la semana siguiente en Elche ya está en los retales de la historia nazarí.

Alineación Granada CF: Roberto; Nyom, Íñigo López, Diego Mainz, Siqueira (Rubén Párraga, 72´); Mikel Rico, Abel Gómez; Collantes (Carlos Calvo, 68´), Orellana, Dani Benítez; Ighalo (Óscar Pérez, 103´).

Otros 1-0 no remontados

No todo han sido alegrías cuando ha tocado afrontar una vuelta con un 1-0 en contra en los últimos años, aunque, desde luego, no eliminatorias tan importantes como en las ocasiones en que sí se consiguió remontar este resultado. Teniendo en cuenta que la eliminación en La Roda es un poco más lejana a la etapa en la que nos hemos centrado, vamos a destacar dos: frente al Real Jaén en la Copa Federación 2008/09 y ante el Real Zaragoza en la Copa del Rey 2012/13.

Félix Campo, con la serigrafía de la camiseta al revés, en el encuentro de ida frente al Real Jaén en Copa Federación (Agustín Muñoz).

En la primera ocasión, la Copa Federación y un posible pase a semifinales de ese torneo era la mayor ilusión en una temporada para olvidar en la historia del club, además del premio económico que supondría quedar finalista o campeón de la competición. El vecino Jaén era el rival en cuartos, y tras el 1-0 de la ida en La Victoria, una remontada en Los Cármenes era la mayor ilusión que tenían los 300 granadinistas que nos dimos cita aquella fría noche de febrero de 2009 en la que tan sólo se abrió la zona de tribuna, pese a ser un partido en el que para nosotros se depositaba toda la ilusión de la temporada. Los 300 fieles de siempre, como calificó el diario Granada Hoy. Cuanta razón.

Un Jaén muy superior no daría opciones al Granada, y el encuentro terminaría 2-4. Los tantos rojiblancos los anotaron Ocaña y Ander Lafuente. La sensación de la afición al salir del estadio era que se harían muy largos los tres meses restantes en la competición doméstica. No fallaron. Menos mal que el sufrimiento fue sólo para unos pocos, y los miles de granadinos que vivirán la remontada de mañana no lo padecieron.

La segunda no remontada se trata de un encuentro más reciente, en noviembre de 2012. A pesar de ser unos dieciseisavos de final, la hinchada rojiblanca quería una remontada y seguir avanzando en rondas coperas. El Zaragoza plantó un encuentro muy serio tras el 1-0 de la ida y aguantó el 2-1 durante la segunda parte con uno menos. Los nazaríes se quedaron a un gol. Un resultado que tampoco valdría mañana.

La última remontada en la Copa

Los jugadores del Granada celebran el tanto de El Arabi, que valió para eliminar al Leganés en 2015 (EFE).

No hay que dar mucha marcha atrás en el tiempo para ver la última remontada copera del Granada, aunque sin mucha transcendencia posteriormente. En la temporada 2015/16 los rojiblancos, dirigidos por Sandoval, se medirían al CD Leganés (por aquel entonces en Segunda División) en los dieciseisavos de final.

Un pésimo y paupérrimo partido en Butarque por parte de los jugadores del Granada le permitió al Leganés soñar con eliminar a un «primera», aunque el gol de Fran Rico en el tramo final recortó distancias en el marcador (2-1), y el Granada saldría del campo pepinero con un resultado muy favorable de cara a la vuelta, a la par que injustísimo, porque desde luego que los madrileños se merecieron dejar la eliminatoria cerrada.

En la vuelta en Los Cármenes el Granada no mejoró mucho más su imagen, aunque el mantener la portería a cero y un gol de El Arabi mediada la segunda parte sería suficiente para que los rojiblancos lograran la remontada. De nada sirvió en cuanto al futuro en el torneo de los rojiblancos se refiere, porque en octavos cayó sin ninguna discusión ante el Valencia (7-0 en el global).

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